¿Existes, Amor?
Alguien no hace mucho me preguntó con esa risa histérica de quien disfraza una pregunta seria de pretendida candonga si existe el amor.
Varios días ha que vengo meditando una respuesta y me sorprendo a mí misma admitiendo de nuevo que no la encuentro. Es triste no tener contestación para quien te solicita amparo. Es más tétrico aún venir sabiendo desde hace tiempo que soy una descreída.
Encontrar una definición de amor: una acepción según el diccionario , vivencias propias, experiencias ajenas, una imagen.
No puedo escribir todavía un ensayo al respecto, ni siquiera cuatro palabras más o menos inteligentes y bien conducidas, pues no sé exactamente qué debo/quiero/pretendo decir. Sí entiendo (y ya es mucho) que el concepto de amor que Hollywood y series de porquería varias nos han vendido durante estas últimas décadas de cine y televisión ha causado estragos en el enfoque que muchos pretendemos sobre el mismo. Observo, escucho y soy testigo de la gran confusión emotiva en que vivimos inmersos. Me incluyo en el saco, pues me temo que, en un momento u otro, también he sido víctima consentidora del engaño...
Anhelamos enamoramiento, sexo irrefrenable, perpetuo idilio veraniego. Perfección, artificio, seducción, pasión perpetua. Buscamos pareja, pero no queremos esfuerzos, sólo te quiero hasta que dejo de quererte y no es una perogrullada, es cuestión de no entender que el amor es un proceso complejo, fluctuación de un flujo inestable sobre el que hay que bregar, el curso de un río, primero salvaje en las altas cumbres, intrincado en su fase media que, una vez superada (no sin voluntad...), se convierte en un cauce sosegado hacia la desembocadura para finalmente transformarse en un mar que a veces estará en calma y otras veces será pura tempestad, miles de seres habitando en él, alimentándose los unos de los otros, los otros con los unos, marea arriba, marea abajo, pero siempre seguro de sí mismo.
El azoramiento resulta aún más complejo cuando se trata de otros modos amorosos, como la amistad.
Hay un punto violento de puerilidad en todo ello, una especie de reticencia a ver, a aprehender, a admitir. Te sé pero no te conozco y tampoco me afecta demasiado. Recurrimos excesivamente pronto al cerrojo, a la mínima desavenencia, todos puerta y calle. Consumismo sentimental, coleccionismo de amantes, compañeros y amigos. No hay trabajo, sólo una imagen preconcebida de que la vida debe parecerse más a una comedia romántica de Billy Wilder que a la vida misma.
Amor de usar y tirar. Flaco favor nos han hecho.





Sshh dijo
Pues siendo sincera...
creo que el amor no
existe, lo único que
existe es lo que sentimos:
Por culpa de la química
de nuestro propio cuerpo.
No sé que opinarás o
si me he explicado bien.
13 Septiembre 2006 | 10:05 AM