Soliloquio de una imbécil en Fa sostenido menor – 1er movimiento (presto, sforzando): Atardecer en el Llobregat
Hoy, vaya por dios (¿vaya por quién?), me he levantado sardónica. Debe ser por eso que alguien me ha colgado el cartel de “PELIGRO: CÁUSTICA” en la frente. Algunos de ustedes se preguntarán por qué he decidido llamar a este “artículo” (eufemismo) Soliloquio de una imbécil en Fa sostenido menor – 1er movimiento (presto, sforzando): Atardecer en el Llobregat [si no se lo preguntan, cosa que, en realidad, me importa poco, pueden pasar sin más al próximo párrafo o cerrar directamente el Mozilla Firefox (Explorer = gran caca) y hacer algo más productivo que leerme en este estado…]. Podría haberlo titulado Diario de una imbécil, pero alguien a quien extrañamente y sin motivo alguno aprecio podría haberse molestado por plagio (vil y descarado), así que me he decidido por algo más musical en la línea de Luciano Berio. La razón es sencilla: me siento imbécil, pero no imbécil de “ay, pobrecita, es que no da para más”, sino de imbécil de como cuando una se queda con esa cara de imbécil que se le queda a una cuando va a colocar en su sitio los cacharros del lavavajillas después del lavado y se da cuenta de que la cajetilla del jabón no se ha abierto y todavía sigue ahí dentro la pastilla del detergente y los cacharros aún están sucios a pesar del agua caliente y una piensa: ¿y para qué coño he puesto yo el lavavajillas? De ese imbécil, ni más ni menos, me siento hoy. Súmenle a eso la lectura de Nabokov bajo un estado de ánimo de completa inhabilidad para concentrarme más un montón de trabajo por hacer y que soy incapaz de abordar. Así que tengo necesidad de monólogo disonante en segundas y séptimas, a poder ser menores las primeras y mayores las segundas. Pueden finalizar aquí su lectura (supongo que es hasta recomendable), pues no van a encontrar hoy poesía (si es que lo que hago normalmente puede denominarse de ese modo…), sino verborrea abstrusa y/o diarrea mental. Es lo que tiene sentirse imbécil…
¿Nunca han experimentado la impresión tonta de andar caminando sobre papel burbuja, haciendo reventar todo lo que pisan y resbalando al mínimo descuido? Yo sí, es como ir en bicicleta, estar viendo la pared y no poder hacer nada por evitar estamparse contra ella. En cuanto te das cuenta, estás doblada en el suelo, enredada en el amasijo de hierros en que ha quedado convertido tu velocípedo, y con la nariz rota. Tampoco entiendo a los que se dejan el televisor encendido por sistema, lo miren o no, estén en casa o no, como si el rumor del ruido blanco fuera a salvarles de sí mismos, de su auto-rutina y auto-soledad. Si fuera creyente, rezaría por sus almas…
La señorita X se sorprendió hace unos pocos días con mi capacidad para recordar los sueños que tengo durante la noche. Es cierto, los recuerdo casi todos, incluso recuerdo algunos que tuve hace años, de adolescente o de niña, como aquel recurrente del bebé que no dejaba de llorar en brazos de nadie, sólo en los míos... Últimamente sueño que conduzco una furgoneta Mercedes Vito automática de color verde y que viajo por Europa acompañada de otras dos personas que no consigo reconocer (¿las he visto alguna vez realmente o se las ha inventado mi cerebro?). Lo curioso es que ni siquiera tengo carné de conducir. ¿Alguno de ustedes sabe de interpretaciones y es capaz de descifrar el mensaje críptico que me envía mi subconsciente (¿o inconsciente?)?
Designios. De repente todo indica hacia un mismo lugar. ¿Por qué? Why? Wieso? Jag vet inte. No ho sé pas... Es como si alguien me enviase señales, como si alguien colocase notas auditivas/visuales/gustativas/olfativas/táctiles complejas en cualquier lugar/situación de mi entorno que señalan hacia esa localización concreta del planeta para que las encuentre y acabe por tomar la decisión de irme de año sabático allí antes de mudarme definitivamente a Suecia. ¿Alguien está enviándome señales? Manifiéstate, oh (con una sola hache) espíritu… Un golpe sí, dos no… ¿Vienes en son de paz o de guerra? ¿O las dos cosas? Seguramente acabe siendo así, o no, quién sabe… Bienvenidos al “no sé mañana”…
Bancarrota emotiva. Sigo sintiéndome imbécil…
Me abruman ciertos silencios, de esos que las matan callando, a bofetada limpia de elipsis y mutis por el foro, como si, además de ausencia de sonido, hubiese alguna cosa más, una especie de terror inconfesable a no se sabe qué, tan difícil es (resulta) confesarse con uno mismo. Posiblemente sea lo más duro que hagamos nunca (después de aprender a freír un huevo sin que la yema se rompa y con puntilla, claro está…), decirnos la verdad cara a cara frente al espejo. Admitirnos, aceptarnos, querernos a nosotros mismos incondicionalmente en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza hasta que la muerte, que es parte de nuestra vida nos guste o no, nos recicle en una vaca sagrada, en un angelote cachetón, en un diabolus in musica o en un bonito bouquet de malvas, ahí ya cada uno con sus creencias… Pero, si tienes algo que decirme, habla, aunque lo que vayas a declararme sea un puñetazo de palabras en el estómago. Porque me abruman ciertos silencios y prefiero sangrar a no escucharte porque te callas…
The moon, too, abases her subjects,
but in the daytime she is ridiculous.
Your dissatisfactions on the other hand,
Arrive through the mailslot with loving regularity,
White and blank, expansive as carbon monoxide.”
Mi querida Sylvia: espero no acabar con la cabeza en el horno como tú… Para alegrarme un poco la tarde, leeré a Alejandra (JA, JA, JA…).





Me encantan los estados de trance que producen bellas creaciones, ya sean propios o ajenos. Cuando, como en este caso, me toca mirar desde fuera encuentro a la Aurora más pura y directa. Sometida como estás a esa "bancarrota emocional" los demás efectos con, como se dice ahora, colaterales. Ese es tu embrión de lágrimas porque la realidad es que todo lo más ha sido una inversión fallida o pendiente de recurrir. los silencios, esos que tanto hablan, pasan por cerrar el estómago pero abren a la vez el cerebro. Esa zona de tránsito entre dos vuelos por la que estás pasando, lo siento pero en mi egoísmo(siempre lo reconoceré) me aporta la sabiduría que no existe en los libros ni en los consejos. así que tengo que decite dos cosas: que lo siento por ti(aunque sé que te curarás pronto de esa "gripe"9 y que me alegro por mí(por ese regalo nada abstruso, es un diálogo fascinante y muy claro).
Beso prof...(perdona la concesión al humor) y...cuídate!!!
Por cierto Sylvia Plath...chapeau!!!! Me encantó, muy ordenadas tenía en apariencia sus sensaciones vitales.
Gracias prof...je, je. (chincha, chincha!!)
Después del silencio uno tiene que quitarse las flamas, colocar rebanadas de cerebro en las microondas, emerger de nuevo, para leerte en las líneas de ese coraje tuyo.
Sylvia era linda, pero estaba triste y su chcio poeta tenía envidia de ella, entonces la fría tarde o mediodía de su deceso, el gas la abrazó, pero ya había dejado su poesía filosa para que tú la disipes de idioma inglés. Pero qué ganas de dolerte leyendo a estas suicidadas de la sociedad.
Tú eliges, yo quiero vivir leyéndote, Aurora: sigo aquí...
Alex. V.
¿Qué decir? Muchas o pocas cosas, luego, al parecere cada uno oye lo que quiere, y, ojo, no lo digo por ti, si no por mí.
¿Qué importa si digo lo que quiero si luego no es oido? Podría gritar; solo el eco me respondería.
toc toc
inútil paissagem
woow por accidente llegue aqui
me agrado demasiado tu pagina *_*
te agregue al myspace,buena la propuesta que traes!
saludos