El portón de una iglesia renacentista es el cabezal transitorio de mi cama. La vida a veces es un accidente. En otros tiempos hubiera llorado; hoy cierro los ojos y me embriago de brisa y alba. Él, beautiful stranger, duerme acurrucado en mi regazo como un niño perdido sin casa, ahora encontrado, envuelto en una sonrisa de placidez improvisada. Eso es exactamente lo que somos ahora: criaturas sin techo, errantes felices en la silente noche veneciana. Un gato azul y una máscara de Colombina nos guardan desde una ventana. Amanece el sol, vagabundo, sobre el Adriático. Y todo me late…
________________________________________________________
The gate of a Renaissance church is the transitory bolster of my bed. Life is an accident sometimes. I would have cried then; today, I close my eyes and get drunk of breeze and daybreak. He, beautiful stranger, sleeps curled up in my lap like a lost child without a home, now found, wrapped in a smile of improvised placidity. That’s exactly what we are now: roof-less creatures, happy wanderers in the silent Venetian night. A blue cat and a Colombina mask guard us from a window. The sun wakes up, vagabond, over the Adriatic. And everything in me beats…





Qué maravilloso destocar, ¡mi querida "vagamunda"! Me escapo hacia allá con el rabillo del ojo. Nos vemos, valkiria del siglo XXI.